La técnica correcta importa tanto como el dispositivo
Puedes tener la mejor depiladora IPL del mercado y aun así obtener resultados pobres si la usas mal. Y al revés: con un dispositivo de gama media pero buena técnica puedes superar ampliamente las expectativas. En esta guía tienes todo lo que necesitas saber para que cada sesión cuente.
Antes de empezar: lo que debes saber sobre tu dispositivo
Lee el manual de tu dispositivo específico, pero hay principios universales que se aplican a todos. Lo más importante antes de tu primera sesión es hacer el test de piel en una pequeña zona (interior del antebrazo o zona interior del muslo) 24 horas antes de tu primera sesión completa. Esto confirma que tu piel tolera bien la intensidad elegida.
Paso 1: Preparación de la piel (el día antes o el mismo día)
Rasura la zona, nunca uses cera ni pinzas
La IPL actúa sobre el bulbo piloso bajo la piel, no sobre el pelo visible. El pelo en la superficie solo absorbe energía que se desperdicia y puede causar irritación. Rasura 12–24 horas antes de la sesión. Puedes rasurar el mismo día si tienes la piel sensible y prefieres dejarlo unos minutos antes.
Nunca uses cera, azúcar, pinzas o cremas depilatorias en las 4 semanas previas a una sesión. Estos métodos arrancan el pelo desde la raíz, eliminando el objetivo de la IPL.
Piel limpia y completamente seca
Dúchate y asegúrate de que la piel está limpia, sin restos de cremas, aceites, desodorante o maquillaje. La piel debe estar completamente seca antes de empezar. Las cremas hidratantes y los aceites pueden actuar como barrera y reducir la eficacia del tratamiento.
Evita la exposición solar reciente
No uses el dispositivo IPL sobre piel bronceada o con exposición solar reciente (últimas 48 horas). El bronceado aumenta la melanina superficial, lo que puede aumentar el riesgo de irritación o quemadura. Si has estado al sol, espera al menos 48–72 horas.
Paso 2: Configuración del dispositivo
Selección de intensidad
Si tu dispositivo tiene sensor automático de tono de piel (como la Braun Silk Expert o la Philips Lumea), él mismo detectará la intensidad adecuada. Si tienes control manual, comienza siempre en el nivel más bajo o intermedio para tu primera sesión y sube gradualmente en sesiones posteriores si no hay irritación.
- Nivel 1–2: Primera sesión, zonas sensibles (cara, bikini), pieles reactivas
- Nivel 3–4: Segunda y tercera sesión, zonas corporales
- Nivel 5 en adelante: Solo si las sesiones anteriores han ido bien sin ninguna reacción
Cabezal adecuado por zona
Muchos dispositivos incluyen diferentes cabezales: uno grande para piernas y cuerpo, y uno de precisión para cara y bikini. Utiliza siempre el cabezal apropiado. Los cabezales más pequeños permiten mayor control en zonas delicadas.

Braun Silk Expert Pro 5 PL5347
La Braun Silk Expert Pro 5 PL5347 es el modelo insignia de Braun con sensor SkinPro que adapta la intensidad automáticamente a tu tono de piel en tiempo real.
Paso 3: Técnica de aplicación
Modo puntual vs. modo deslizante
Existen dos técnicas principales según el dispositivo:
- Modo puntual (stamp mode): Colocas el cabezal, disparas, levantas, mueves y vuelves a disparar. Más preciso, ideal para zonas pequeñas o sensibles.
- Modo deslizante (gliding mode): Deslizas continuamente el cabezal mientras se dispara automáticamente. Más rápido, ideal para piernas y zonas grandes.
Cómo cubrir la zona de forma sistemática
Trabaja siempre de forma sistemática para no saltarte ninguna zona ni tratar la misma área dos veces en la misma sesión. Divide la zona en secciones imaginarias y trabaja de arriba abajo o de izquierda a derecha. Para las piernas, una sesión completa suele durar 15–20 minutos con modo deslizante.
Mantén el cabezal perpendicular a la piel
Para que la luz llegue correctamente al folículo, el cabezal debe estar completamente plano y en contacto con la piel, sin ángulos. Si hay algún hueco entre el cabezal y la piel, el dispositivo no disparará (mecanismo de seguridad) o la eficacia será menor.
Paso 4: Post-cuidado inmediato
Tras la sesión, es normal sentir un leve enrojecimiento o calor en la zona tratada. Esto es totalmente normal y desaparece en 30–60 minutos. Puedes aplicar gel de aloe vera frío o una compresa fría (no hielo directo) para calmar la piel si lo necesitas.
- Evita el sol directo en las 48 horas siguientes. Si vas a estar expuesta, usa SPF 50+.
- No te exfolies ni uses productos con AHA/BHA en la zona tratada durante 48 horas.
- Evita el calor excesivo (sauna, baños muy calientes) durante 24 horas.
- Hidrátate bien: una piel hidratada responde mejor al tratamiento.
Paso 5: El calendario de sesiones (no lo saltes)
La constancia es el factor más importante para el éxito. El protocolo recomendado para la mayoría de dispositivos es:
- Semanas 1–8: Una sesión cada 2 semanas
- Semanas 8–20: Una sesión cada 4 semanas
- Mantenimiento: 1–2 sesiones al año
Anota en el calendario cuándo es tu próxima sesión. No dejes que pase más de 4 semanas entre sesiones durante la fase inicial: los folículos que estaban en reposo empezarán a activarse y necesitas «pillarlos» antes de que crezcan demasiado.
Señales de que algo no va bien
Si notas cualquiera de estos síntomas después de una sesión, para el tratamiento en esa zona y consulta a un dermatólogo: ampollas, costras, cambios de pigmentación persistentes (más de una semana), dolor que no mejora en pocas horas. Son señales de que la intensidad era demasiado alta o que hay una contraindicación que debes evaluar.


